A
más de 500 días de lucha, seguimos con el mismo ánimo del inicio y quizá con
más seguridad, pues los ojos se nos han abierto conociendo a fondo nuestros
males, injusticias en la relación de fuerzas entre empresarios y obreros, hemos
tenido tres reuniones con un algo ejecutivo de Relaciones Laborales, en la cual
nos ofrecen nuestra liquidación y $ 70,000.00 adicionales, sin tomar en cuenta
los salarios caídos, nosotros nos hemos mantenido firmes sin ceder, pues el
laudo ya está cerca, y como le dije al personero de la empresa, sabemos de su
poder y pueden echar abajo el laudo, pero nosotros nos ampararemos.
Hemos
aprendido también como esta lucha les ha afectado a sus ventas, pues nos hemos
plantado frente a sus agencias, como son Tame, Interlomas, Andrade, Naza, Milsa
y Lomas Automotriz, esto trae consecuentemente choque entre el empresario que
vende con la planta que produce, el malestar de las agencias es notorio puesto
que luego de poner nuestras mantas de descrédito al producto, nos vemos
rodeados de patrullas y motociclistas de policías, en la agencia Naza nos
llevaron a la Delegación de Tacuba detenidos y al no encontrar falta alguna a
la Ley, nos soltaron.
Hay
una conexión directa entre la destrucción masiva de empleos y la concentración
de capital, despidos masivos, centralización de capital, reparto monopolista de
mercados, son tres centros de gravedad de la producción hacia las
trasnacionales, toda fusión se anuncia acompañada de la cifra de despidos, la
reducción de personal es uno de sus alicientes, de las fusiones y absorciones
para sus propietarios y accionistas.
Las
grandes empresas impusieron un salto en la explotación intensiva del trabajo a
través de innovaciones tecnológicas que permitieron aumentos impresionantes no
solo de la productividad del trabajo, sino en el desgaste mismo del trabajador
(ritmos acelerados, recorte de descansos, aplicación del esfuerzo en completa
servidumbre hacia las contingencias de la producción) y un descenso de
calificación y profesional media para generalizar los salarios bajos y la
movilidad de ocupación.
La
mano de obra temporal, inexperta, en aprendizaje a tiempo parcial. Sustituyendo
estas técnicas a los obreros de oficio y con experiencia y por tanto con
derechos y conciencia. Son armas para romper el sindicalismo.
Las
relaciones entre empresarios y obreros, quedan estampadas en leyes laborales que
condicionan el desarrollo de la producción, pero igualmente, los cambios
originados en el desarrollo de la producción desequilibran las relaciones de
fuerzas antes existentes, obligando a nuevos pulsos de los cuales surgen nuevas
leyes.
Apoyándose
en el paro masivo, resultante de la tendencia depresiva de la producción desde
1974, y la movilidad extraordinaria de la compañía trasnacional, los gobiernos
han acometido una desreglamentación del mercado laboral para lanzar a los
obreros a una dura competencia entre ellos y acabar reduciendo su nivel de vida
y derechos.
La
deslocalización de sus inversiones permite a la compañía trasnacional hacer a
sus empleados ofertas laborales, que como a la mafia, no pueden rechazar, poniéndolos
en concurrencia con trabajadores de otras ciudades, de otros países, que tienen
otros salarios y otras jornadas, las trasnacionales chantajean a los
gobernantes, policías, sindicatos, ofreciendo al país empleos, a cambio de
adaptar las relaciones laborales al plan de la empresa.
¡
JUSTICIA RETARDADA, ES JUSTICIA NEGADA ¡